Confesiones Michelle Obama: se escapa de la Casa Blanca y revela secretos
La primera dama de Estados Unidos, Michelle Obama, reveló que ella y su personal se escapan de la Casa Blanca para almorzar en lugares que les llaman la atención y que su perro Bo “está loco”. “Como no recibo sueldo, puedo hacer lo que yo quiera”. Conozca todos los secretos de la esposa del presidente de los Estados Unidos en panoramadiario.com.
WASHINGTON.- La primera dama de Estados Unidos, Michelle Obama, reveló que ella y su personal se escapan de la Casa Blanca para almorzar en lugares que les llaman la atención y que su perro Bo “está loco”. “Como no recibo sueldo, puedo hacer lo que yo quiera”.
A tres meses de asumir su nuevo papel, aseguró que ella tiene el mejor trabajo en la Casa Blanca y que no extraña cocinar para nada.
“De vez en cuando hay algo que me gusta hacer con parte de mi personal. Nos escapamos, sin decirle a nadie, para ir a probar sitios de comer aquí en Washington D.C.”, contó la señora Obama a los niños que estaban de visita en Casa Blanca.
“Fuimos a Five Guys y nadie se enteró”, dijo sobre una popular cadena de hamburguesas. “Y nos gustó”.
Esto no significa que Michelle Obama salga de la Casa Blanca sin los agentes del Servicio Secreto encargados de su protección, sino que a veces parte sin que la prensa y otras personas la sigan, aclaró un ayudante.
Los niños en la Casa Blanca estaban invitados para compartir con ella el día de “Trae tu hijo al trabajo”. Sobre sus labores, Michelle bromeó que “como no recibo sueldo, puedo hacer lo que yo quiera”. Además destacó que aunque como Primera Dama “tengo que resolver algunos problemas, también puedo hacer cosas divertidas”.
Pero los jóvenes visitantes también querían saber cómo le va al primer perro Bo. Y la Primera Dama no se hizo de rogar.
“Eran como las 10 de la noche. Estamos durmiendo y oímos todos estos ladridos y brincoteos. El Presidente y yo nos asomamos, porque pensamos que había alguien allá afuera. Pero era solo Bo. Estaba jugando con su pelota y parecía que había alguien más allí con él”, relató.
“Está medio loco, pero es que aún es un cachorro, así que le gusta jugar mucho”. Por lo mismo, pasa mucho tiempo paseándolo y entrenándolo, para que Bo – que también disfruta mordiéndole los pies a la gente - se convierta en la mascota ejemplar de sus hijas Sasha y Malia.

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